Brandt Europe, filial del líder agrícola estadounidense para Europa, Oriente Medio y África, y propietaria de los activos de la antigua Tragusa desde el pasado 1 de julio de 2016, presentó el balance de su primer año de funcionamiento y los datos de previsión de cierre del presente ejercicio 2017, el que será su primer año natural completo desde la adquisición. A finales de 2017, Brandt Europe prevé cerrar con un volumen de negocio de 20 millones de euros, cifra que supera en un 11% los 18 millones de 2016, en cuyos primeros seis meses funcionó aún como Tragusa y como Brandt en el segundo semestre.
La filial para Europa crecerá no sólo en facturación, sino también en margen bruto (un 5% por encima), gracias a la incorporación de productos mayor valor añadido, especialmente en el área de fertilizantes, basados en el potente I+D+I de la compañía matriz y fabricados en España. Concretamente, con la tecnología americana, pero con el desarrollo propio de su laboratorio de I+D, Brandt Europe está fabricando desde su planta de producción en Carmona 20 nuevos fertilizantes, que han diversificado la cartera comercial de la compañía, compuesta anteriormente por unos 40 productos fitosanitarios y 10 fertilizantes.

La incorporación de estos productos representa un salto cualitativo importante en la oferta comercial de la compañía, que trabajaba fundamentalmente en el campo de los genéricos y ahora se introduce en el mercado de las especialidades, productos más exclusivos, con una mayor carga tecnológica e innovadora, muy poca competencia en el mercado español, de mayor valor añadido para los clientes y por todo ello con un mejor margen comercial. Asimismo, supone una apuesta por reforzar la línea de negocio de fertilizantes, cuya oferta ha sido triplicada.

Junto a la diversificación de la cartera, la antigua Tragusa ha dado otro salto importante en ventas exteriores, que antes de la compra por parte de Brandt representaban aproximadamente el 10% del volumen de negocio, y a finales de 2017 significarán el doble, el 20%, accediendo a nuevos mercados como Sudáfrica, Turquía, Costa de Marfil, Grecia e Italia, que se han sumado a otros en los que ya estaba la compañía. La idea de Brandt es abarcar desde su filial europea todo el mercado no sólo europeo, sino también de Orienta Medio y África, aprovechando la capacidad de fabricación y desarrollo del I+D del centro de producción y laboratorio de Carmona y su privilegiada situación logística. Las instalaciones de Brandt Europa incluyen un depósito aduanero dentro de las propias instalaciones, uno de los pocos que hay en España fuera de zona franca.

En su primer año tras la compra de Tragusa, la multinacional ha realizado asimismo una fuerte apuesta tanto por el empleo de calidad como por las inversiones en equipos y maquinaria. Así, en materia de empleo, ha incrementado la plantilla un 20%, de 50 a 60 personas, y formando una red técnica y comercial externa de otros diez profesionales. Todo el equipo directivo de la anterior etapa de Tragusa permanece. Por su parte, en tecnología de laboratorio y producción, ha realizado una inversión cercana al millón de euros, reforzando la capacidad de fabricación de productos tecnológicamente más avanzados. Esta inversión se ha repartido entre un equipo de laboratorio y tecnología de fabricación para mejora de procesos y envasado.